El conocimiento de la kundalini en diferentes culturas

El conocimiento de la kundalini en diferentes culturas

Comparte !

Imagen: Waking Times
El escritor John White, tras investigar sobre la
energía kundalini y escribir sobre esta y la iluminación afirmaba:
“Aunque la palabra 
kundalini provienes de la tradición yóguica, casi todas las religiones
mundiales más importantes, los caminos espirituales y las auténticas
tradiciones ocultas tienen algo semejante a la experiencia de la kundalini.
Puede que en esas tradiciones no aparezca la palabra kundalini, pero el
concepto está ahí, con un nombre y un símbolo diferente, pero reconocible como
la llave para alcanzar  una naturaleza
divina. Ha sido descrita en los antiguos documentos del Tíbet, Egipto, Sumeria,
China, Grecia y otras culturas y tradiciones, incluidos el judaísmo y el
cristianismo tempranos.  Tanto el tocado
del faraón como la serpiente emplumada de México y Suramérica, el dragón de la
mitología oriental y la serpiente del jardín del Edén son indicativos kundalini.
Lo mismo ocurre con el caduceo, las serpientes gemelas enroscadas en el báculo,
símbolo de los médicos. Se dice que el caduceo deriva del dios Hermes, fundador
de la tradición hermética de conocimiento superior.”

(Extracto del “El Libro Kundalini de la vida y de la
muerte”
de Ravindra Kumar y Jytte Kumar Larsen).
Según Robert Scheer:
“En las civilizaciones inca y maya de México y
Guatemala, el dios más poderoso es Quetzalcoalt, la serpiente emplumada. Más
hacia el sur, en Perú, puedes encontrar imágenes grabadas en antiguos
santuarios de piedra que representan al puma, el cóndor y la serpiente,
símbolos de los tres reinos: nuestra Tierra, el mundo superior y el mundo
inferior. En los grabados hay siete agujeros colocados uno sobre el otro, uno
por cada chakra.  
De acuerdo con la
antigua mitología quechua, estos siete espacios estaban originariamente
rellenos de oro, cristales o piedras preciosas […] la energía que los incas
llamaban Kori Machakway es el mismo poder transformador que los hindúes
denominan kundalini, la serpiente dorada que se halla situada en la base de la
columna vertebral […] él señala muchas palabras que son comunes al quechua y al
sánscrito […] el poder se debería utilizar para ayudar a los demás, una lección
que podría provenir perfectamente tanto de un gurú hindú como de un
descendiente de los antiguos incas.»

(Extracto del “El Libro Kundalini de la vida y de la
muerte”
de Ravindra Kumar y Jytte Kumar Larsen).
El nombre que recibe la kundalini en la cultura
japonesa es Nenriki, siendo representada como una diosa en la mitología nipona,
conocida como Amaterasu O Mikami, la de refulgente rostro, que yace en el
interior de una caverna en la que se ocultó a la vista de los hombres y los
dioses, trayendo una gran oscuridad al mundo. 
Se dice que estos decidieron en
asamblea tratar de hacer salir a la diosa de la gruta y que para ello danzaron
y cantaron la Danza Divina (Kagura-mai), hasta que Amaterasu, intrigada, salió
de la cueva, y entonces pusieron un espejo ante la puerta para que se viera
reflejada a sí misma, devolviéndole así la luz al mundo.
(Extracto del libro “La vía oculta del Aikido y las
artes marciales» 
de Carmelo Ríos)

Sin comentarios

Escribe un comentario