¿Qué es la meditación?

   ¿Qué es la meditación?

Muchas personas creen que meditar es razonar y entender ciertas ideas y pensamientos, pero, realmente, se trata de lo contrario.

La meditación es el proceso por el cual, la persona, a través de la concentración, logra dejar su mente en blanco, totalmente vacía. Sin embargo. . . ¿Qué pude hacer esto realmente por nosotros?

En la vida diaria, nuestra mente pasa horas y horas generando miles de pensamientos, lo cual, dependiendo de la naturaleza de los mismos, pueden dejarnos agotados tanto física como psicológicamente.

El desarrollo obsesivo de pensamientos puede provocar insomnio, e incluso ansiedad.

Principalmente me refiero a pensamientos negativos, y si se nos van de las manos, este mal hábito puede quedar grabado en nuestro subconsciente.

La mente se haya en un constante diálogo interno. A veces incluso podemos “oír” una voz que dice: “¿Por qué haces esto?, e inmediatamente aparece otra voz que contesta: “¿Y por qué no hacerlo?”. Es en este momento cuando empieza un diálogo que no parece tener fin.

Estas dos voces internas son conocidas como la Mente Positiva y la Mente Negativa.Pero, realmente, nuestro esquema mental puede dividirse en tres partes; además de estas dos mentes, poseemos una tercera, la Mente Neutral. Para meditar, es importante que esta última mente esté equilibrada y desarrollada, ya que la MenteNeutral ejerce el papel de juez entre las otras dos mentes. Cuando la Mente Positiva yla Mente Negativa se enzarzan en una discusión, es la Mente Neutral las que las acalla.

Dejar la mente en blanco es algo muy difícil. Pero, si uno aprende a hacerlo, practicando todos los días, podrá conseguir que su mente esté más relajada y así desarrollar una personalidad equilibrada.

En el libro titulado “Ritos Iguales”, el autor fantástico-cómico Terry Pratchett, compara le mente animal con la humana de la siguiente manera:

“Las mentes animales son sencillas y, por tanto, definidas. Los animales no se dedican a dividir la experiencia en pequeños fragmentos y a especular sobre los que se han perdido. Para ellos, todo el universo se divide en cosas para a) copular, b) comer, c) de las que huir, y d) piedras. Esto libera a la mente de pensamientos innecesarios, y le proporciona precisión allí donde hace falta. Por ejemplo, un animal corriente nunca intenta caminar y mascar chicle al mismo tiempo.

Por el contrario, el ser humano corriente piensa en toda clase de cosas, a toda clase de niveles, con la interrupción de docenas de imposiciones biológicas y momentos críticos. Hay pensamientos a punto de ser formulados, pensamientos privados, pensamientos de verdad, pensamientos sobre pensamientos y toda una gama de pensamientos inconscientes. Para un telépata, la mente humana es el caos. Es una terminal de ferrocarril con todos los altavoces funcionando a la vez. Es toda una banda de FM. . . y algunas de las emisoras no son legales, si no piratas procedentes de mares prohibidos que emiten melodías nocturnas con letras marginales.”

“Ritos Iguales” Autor: Terry Pratchett  Año: 1987

El truco, pues, para que nuestra mente no parezca un ferrocarril con todos los altavoces funcionando a la vez, es el siguiente: Cuando una ráfaga de pensamiento acudan a la mente, hay que intentar crear un paréntesis entre pensamiento y pensamiento. Si se logra alargar ese “paréntesis” la mente se calmará.

En este estado, el individuo se encuentra en un punto intermedio entre el sueño y la vigilia. Está Relajado pero alerta, consciente del ritmo de su respiración.

Dependiendo del tipo de meditación, a nuestra mente le costará más o menos trabajo alcanzar un estado meditativo.

Hay meditaciones en las que se repite un mantra, bien cantándolo en voz alta o recitándolo mentalmente. Esto mantiene “entretenida” a la mente, hasta que, a través del sonido, la mente queda hipnotizada por las frecuencias sonoras del mantra, pudiendo así nuestras ondas cerebrales alcanzar el estado de frecuencia alfa.

Por eso, para aprender a meditar, yo aconsejo empezar con mantras, ya que si empiezas desde el primer día a meditar en silencio, la mente puede tomar el control por ti y desarrollar una cantidad inimaginable de pensamientos como estos: “¿Por qué estoy aquí sentado? Me duelen las rodillas. ¿Y tengo que estar así de quieto durante diez minutos?. . .”

A todas las personas no tiene por que pasarle esto, pero es lo más habitual.

Sin embargo, una vez que hayas logrado dominar la mente, podrás sentarte en silencio y no escuchar nada. . . salvo el sonido de tu respiración, los latidos de tu corazón y tú verdadero yo.

Aun así, si los pensamientos no te dejan en paz, repite internamente esta premisa: “¿De quien es este pensamiento? De la mente”