Los Yoga Sutras de Patanjali

Patanjali identificó 8 aspectos interrelacionados de yoga que son importantes para refinar la mente y poder discernir entre lo real y lo ilusorio.

Estos ocho aspectos son:

-Yama: Las cinco restricciones.

-Niyama: Las cinco disciplinas.

-Ashana: Posturas.

-Pranayama: Control del prana, ejercicios de respiración.

-Pratyahara: Sincronización de los sentidos y pensamientos.

-Dharana: Concentración.

-Dhyana: Meditación profunda.

-Samadhi: Iluminación.

En el tercer libro de “Los Yoga Sutras”, se desarrollan los conceptos de Dharana, Dhyana y Samadhi, para aprender a dominar la mente, meditar y alcanzar la iluminación.

Pero, antes, al final del libro II, se habla del concepto de Pratyahara: traducido como: la sincronización de los sentidos y pensamientos o el retiro. Sin entender Pratyahara no podremos alcanzar Dharana, la concentración.

EXTRACTOS DEL LIBRO II (Los Yoga Sutras de Patanjali)

  1. El recto apartamiento es el desenredo de los poderes de entre la trama de las cosas externas, y su retorno a la condición de conciencia. (PRATYAHARA)

Este es el método por el cual uno inyecta La Mente Única Universal dentro de la propia mente individual por un proceso de contracción. Uno sustituye un pensamiento positivo por cada pensamiento negativo para mantener una mente neutral. Utilizaremos pues la voluntad para actuar en base, solamente, a aquellos deseos que son universales. Todo esto nos va a conducir a contactar con la energía de La Mente Universal y extraerla para llevarla a La Mente Individual.

En el libro “El Árbol del Yoga” del maestro Iyengar, compara Pratyahara con la corteza de un árbol:

“Pratyahara se traduce como retirada de los sentidos. Ello significa

            traer los sentidos desde la periferia de la piel hacia el núcleo del ser, el

            alma. […]  Pratyahara es el cultivo y educación de los sentidos de

            percepción. […]

            Con la ayuda de la inteligencia, los sentidos emprenden un viaje

            interior, retornando a su punto de origen. […]  Hacemos que la

            memoria permanezca como inexistente, de forma que exista una

            conexión directa  entre la mente y la inteligencia. […]

            Patanjali dice que en este  estadio, la memoria, habiendo alcanzado su

            madurez, pierde su existencia, y la mente, liberada de recuerdos

            pasados, se vuelve siempre alerta, renovada y sabia.”  

“El árbol del Yoga” Autor: Iyengar Año:

EXTRACTOS DEL LIBRO III (Los Yoga Sutras de Patanjali)

  1. La fijeza de la conciencia perceptiva en un lugar determinado, llamada Atención (DHARANA).

Dharana se refiere al hecho de concentrar la conciencia sobre un punto y mantenerla en él. La atención es el primer paso para el conocimiento y aplicada a las cosas espirituales, el primer paso hacia el conocimiento espiritual.

En el libro “El Árbol del Yoga” del maestro Iyengar, compara Dharana con la savia de un árbol:

“Llevar la mente dispersa a un estado de control se denomina dharana. Dharana es concentración, o atención completa. [. . .]

Sin embargo, permanecer positivamente en estado de ausencia deliberada de pensamientos es samadhi.

El estado de presencia de pensamientos requiere una atención deliberada. Asimismo, mantener la ausencia de pensamientos, ni tampoco un estado de presencia de pensamientos. No nos quedamos vacíos. Nos mantenemos llenos y plenamente conscientes. Esto es dharana, el cual conduce con el tiempo a dhyana y samadhi.

“El árbol del Yoga” Autor: Iyengar Año: 2000

  1. El sostenimiento prolongado de la conciencia perceptiva en ese lugar, se llama Concentración (DHYANA)

Uno puede concentrar su mirada interna en los conceptos espirituales o podemos mantener fija la conciencia en ellos, hasta que lo oculto, surja lentamente a la luz, siendo así revelados sus secretos.

  1. Cuando la conciencia perceptiva, en esta contemplación, se contrae enteramente a esclarecer el sentido esencial del objeto contemplado y se halla libre del sentido de separatividad y de personalidad, esto se llama Meditación (SAMADHI)

Por medio de la fuerza de voluntad, la mente se enfoca sobre un lugar o asunto determinado; Después, esta atención de la conciencia se mantiene fija en un “objeto”; y es entonces cuando nace el deseo de descubrir su sentido a través de pensamientos comprensivos. Pero esto debe hacerse lejos de todo prejuicio personal y con un deseo de beneficio y gratificación propia. Debe existir un amor hacia la verdad, puro y desinteresado. De esta manera la conciencia perceptiva se libera de toda personalidad o sentimiento de separatividad.

  1. Cuando las tres: Atención, Contemplación y Meditación, se ejercitan a un mismo tiempo, esto se llama meditación perfectamente concentrada (Sanyama)
  1. Por el dominio de esta Meditación perfectamente concentrada, surge la iluminación de la conciencia perceptiva.

Cuando el hombre/mujer espiritual se halla capacitado para vencer las grabas para la iluminación mental y emocional, este al fin abre los ojos y puede ver claramente, logrando así la percepción iluminada, Samadhi.

Samadhi es la identificación total con el espíritu. La experiencia profunda de “Yo y Dios, Dios y yo somos Uno”.

 LAS ONDAS DE LA MENTE

El sistema de yoga que Patanjali describe, tenía como objetivo unificar la filosofía Samkhya y la Vedanta. De esta unión surgió el proceso de yoga en el que enfocamos nuestra voluntad en dominar las ondas mentales.

La mente es considerada el nexo entre el cuerpo y el espíritu o conciencia. Y los hábitos que surgen de esta son los que nos atan a los apegos y a la dualidad. Pero si creamos un hábito concentrado en la mente, esto nos conducirá al desapego y al descubrimiento de la realidad.

La mente puede ser una herramienta a través de la cual podemos liberarnos y así no vivir una existencia condicionada o, si no la educamos adecuadamente, puede conducirnos a la confusión, la ignorancia y la esclavitud.

El cuerpo y la mente son dos aspectos que emanan de la naturaleza primaria: Prakriti. Una característica de esta sustancia es su constante transformación y evolución, lo cual lleva a una clasificación multinivel de la naturaleza, desde los aspectos más sutiles hasta los más densos. Es por tanto que el cuerpo y la mente se consideran gradaciones dentro de la evolución de Prakriti.

La mente se divide en diferentes aspectos funcionales:

Manas: Es la mente inferior donde habitan los sentidos y las reacciones.

Ahangkar: El ego.

Buddhi: Es la mente que discierne. De esta surgen productos mentales que incluyen las memorias, el subconsciente, el intelecto.

Chitta: Son el resto de las ondas fluctuantes de la mente.

La meta principal de todo yogui es calmar las ondas mentales para que así tenga una clara percepción de lo que es real y lo que es falso o ilusorio. Es por ello que Patanjali siempre atribuye el sufrimiento a la ignorancia y a la falta de discernimiento entre lo real y lo falso, lo eterno de lo transitorio y lo esencial de lo periférico. Patanjali afirma que es a través del conocimiento como realmente se puede alcanzar el despertar e incluso la salvación.