El lenguaje, el naad y la personalidad

El lenguaje desempeña un papel muy importante en las características personales de cada nacionalidad a nivel mundial. Esto quiere decir que diferentes idiomas poseen formas de expresión y personalidades diferentes según su pronunciación: hay idiomas suaves, duros, musicales, toscos, etc.

Cada idioma pone especial énfasis en distintas áreas de la boca, creando así efectos diferentes en cada una de las naciones.

Los sonidos básicos del lenguaje nos relacionan con uno o más de los cinco elementos (tierra, agua, fuego, aire y éter). Escuchando diferentes idiomas puedes identificar qué elemento es el que predomina más en su pronunciación. Por ejemplo, el alemán sería un idioma de fuego, el francés de agua y el holandés de viento.

El sánscrito, San-saa-e-crit, significa “la expresión entera universal de la acción y la creatividad”. Este lenguaje también es conocido como “El lenguaje de los dioses”, puesto que toda la creatividad puede ser expresada a través de él. Los sonidos creados desde diferentes partes de la boca, poseen características particulares. Los sonidos dentales, por ejemplo, actúan sobre el estado de ánimo, la mente y el comportamiento.